Siete claves de seguridad que hay que saber antes de comprar un auto

Cuando eligen un auto nuevo, algunos se fijan en la belleza de la carrocería. Otros priorizan la potencia del motor. Hay quienes ponen el foco en el confort y el entretenimiento, y muchos hacen cuentas respecto del consumo. Sin embargo, hay un rubro clave que debería ser decisivo para decidir la compra y que en general pasa inadvertido: los elementos de seguridad del vehículo.

El factor humano (como las distracciones o conducir bajo los efectos del alcohol o con exceso de velocidad) está presente en aproximadamente el 90% de los siniestros mortales. De ahí la importancia de la tecnología y de los sistemas de seguridad para reducir las consecuencias de estos errores e incluso impedirlos, salvando muchas vidas.

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Para el complejo tránsito de la Ciudad de Buenos Aires, estos son algunos elementos de seguridad que podrían ser útiles:

1- El Control Electrónico de Estabilidad (ESC) acciona de manera automática los frenos para regular la potencia que llega a cada rueda. Además, reduce la potencia del motor hasta que el auto recupere la estabilidad tras una maniobra brusca. Este sistema de seguridad es ideal para evitar los despistes por derrape y hasta eventuales vuelcos derivados de un volantazo brusco. Por ejemplo, si a 100 kilómetros por hora en la autopista aparece un obstáculo en el camino (una cubierta, una caja que se cayó de un camión, un perro), instintivamente el conductor forzará bruscamente la dirección hacia un lado y esto puede terminar en la pérdida del control del automóvil. El ESC corrige la situación. Si bien el Ministerio de Transporte prorrogó su obligatoriedad (debía instalarse en todos los autos nuevos a partir de 2018), muchos autos ya lo traen.

El Control Electrónico de Estabilidad permite lograr un manejo más fiel a las intenciones del conductor.

El Control Electrónico de Estabilidad permite lograr un manejo más fiel a las intenciones del conductor.

2- El Control de Tracción (TCS) es el mejor compañero del conductor para días de lluvia, calles embarradas, adoquines porteños traicioneros o vías rápidas resbaladizas por derrames de aceite. Su sigla en inglés es ASR (Anti Slip Regulation) y tiene como función evitar que las ruedas patinen sobre una superficie deslizante o al acelerar fuertemente. Cuando el sistema detecta que alguna de las ruedas perdió adherencia (que gira en falso), deriva la tracción a las ruedas que tienen mejor agarre y así el auto vuelve a afirmarse sobre la calzada.

En caso de ser necesario, el motor reduce la potencia y se activa el control de tracción.

En caso de ser necesario, el motor reduce la potencia y se activa el control de tracción.

3- En el examen de conducir, una de las históricas “materias” es detener el auto en una pendiente y luego continuar la marcha sin que se deslice hacia atrás. Esto requiere un rápido juego de pies entre embrague, freno y acelerador. A muchos se les para el motor y con ello viene el bochazo. Si bien Buenos Aires es una ciudad eminentemente plana, hay varios puentes con pendientes pronunciadas (el de Jorge Newbery y Crámer, por caso), y cada vez más viaductos, en los que los autos pueden quedar frenados mientras suben la cuesta en caso de congestión. El Asistente de Arranque en Subida es un elemento clave para olvidarse de esta dificultad: mantiene inmóvil el auto durante un par de segundos en la pendiente por más que el conductor levante el pie del freno, con lo cual puede embragar y acelerar sin hacer malabares.

El Asistente de Arranque en Subida mantiene inmóvil el auto durante unos segundos en las pendientes, aunque el conductor levante el pie del freno. En la Ciudad, este sistema es útil, por ejemplo, en las subidas de los pasos bajo nivel. Foto: Jorge Sánchez

El Asistente de Arranque en Subida mantiene inmóvil el auto durante unos segundos en las pendientes, aunque el conductor levante el pie del freno. En la Ciudad, este sistema es útil, por ejemplo, en las subidas de los pasos bajo nivel. Foto: Jorge Sánchez

4- El Sistema de Frenado de Emergencia (AEBS), que será obligatorio en Europa para todos los autos nuevos en 2021 prevendría la clásica colisión por alcance. Es decir, evitaría que el automovilista choque al que va adelante. Una situación que suele producir colisiones en cadena y congestiones en la General Paz, el Acceso Norte, en el Acceso Oeste y en todos lados, y que en los últimos años se agudizó por el nocivo hábito de leer y escribir en el teléfono celular mientras se conduce. ¿Cómo funciona? El sistema consiste en un radar que calcula en forma continua si hay espacio suficiente para evitar un choque con el vehículo precedente. Si se excede el límite crítico, emite una señal visual y acústica como advertencia. Si el conductor no actúa en el acto, el AEBS entra en acción y hace que el auto desacelere para evitar la colisión o para minimizar el impacto.

Muchos choques múltiples en las autopistas se evitarían si todos los automóviles tuvieran el Sistema de Frenado de Emergencia.

Muchos choques múltiples en las autopistas se evitarían si todos los automóviles tuvieran el Sistema de Frenado de Emergencia.

5- Estos sistemas de seguridad protegen al conductor y a sus ocupantes. Sin embargo, no estaría mal pensar en proteger a los demás, toda vez que en nuestra ciudad las principales víctimas del tránsito son motociclistas y peatones atropellados por automovilistas y que cada vez más gente usa la bicicleta. Desde hace varios años, la Organización de las Naciones Unidas y la Unión Europea vienen trabajando en regulaciones para que los fabricantes de autos los construyan con la idea de “perdonar las vidas” de peatones, ciclistas y motociclistas. Un ejemplo es el Sistema de Detección de Peatones, que alerta al conductor si una persona aparece a una distancia crítica del vehículo y fuerza la disminución de la velocidad.

Algunos coches van incorporando el Sistema de Detección de Peatones, que alerta al conductor si una persona aparece demasiado cerca del vehículo y fuerza la disminución de la velocidad.

Algunos coches van incorporando el Sistema de Detección de Peatones, que alerta al conductor si una persona aparece demasiado cerca del vehículo y fuerza la disminución de la velocidad.

6- Otro de los avances pasa por las mejoras en las carrocerías, que son clave para minimizar las lesiones a 30 km/h o 40 km/h. Los nuevos autos deben tener una estructura que absorba impactos, estar hechos con materiales ligeros como láminas de acero y aluminio de baja resistencia, ampliar la zona de impactos para peatones y ciclistas y colocar vidrios de seguridad. Algunas automotrices vas más allá y agregan sensores especiales para detectar ciclistas antes de abrir la puerta o peatones que cruzan la calle.

Las mejoras en las carrocerías apuntan a que la estructura absorba los impactos.

Las mejoras en las carrocerías apuntan a que la estructura absorba los impactos.

7- América Latina está muchos años atrasada respecto de Europa en seguridad vehicular. En el mercado argentino y regional, los fabricantes no instalan elementos de seguridad fundamentales porque los gobiernos no los exigen y porque los consumidores no los reclaman. El mismo modelo que para los compradores europeos sale con un estándar alto de seguridad, aquí suele venderse básico, incluso al mismo o mayor precio. En cualquier caso, ahorrar en seguridad es una mala idea para quienes manejan en una ciudad complicada para el tránsito: siempre es mejor prevenir. Quienes quieran asesorarse sobre las características de seguridad de los autos disponibles en el mercado pueden recurrir a Latin NCAP, una entidad que somete a los vehículos a diferentes pruebas y les asigna estrellas según el nivel de seguridad para conductor y acompañantes.

* Pablo Martínez Carignano es especialista en seguridad vial. Para consultas, contactarlo vía Twitter (@Mutandisonline)

​NS

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