Copa América: la Selección se ilusiona pero le pasa la pelota al “candidato” Brasil

Salvador de Bahía amaneció soleada y es noticia. Después de una lluvia constante desde el primer momento en que la Selección puso un pie en este suelo, el domingo por la noche, las nubes se corrieron al menos por un rato. Algunos hinchas argentinos -no se ven muchos por el momento dando vueltas por la ciudad- aprovecharon la mañana de changüí que dio el clima para caminar por las pintorescas callecitas empedradas que ofrece el barrio de Pelourinho, en el casco histórico. Otros optaron por calentarse los pies en la arena de la playa y tomar un poco de sol. Y apenas algunos curiosos hicieron guardia en la puerta del hotel donde se hospeda la Selección, lejos de los principales puntos turísticos y más cerca del aeropuerto.

Del lado de adentro, en una de las salas de conferencia de prensa del Novotel Hangar, aparecían en escena Germán Pezzella y Rodrigo De Paul, los dos primeros jugadores del plantel celeste y blanco en tomar contacto con la prensa aquí en Brasil. Y ambos fueron tajantes a la hora de responder la pregunta del millón: ¿Quién es el candidato a quedarse con esta Copa América?

De Paul, una de las caras nuevas del ciclo de Lionel Scaloni, tomó la posta: “El candidato por localía y jugadores es Brasil”. Pezzella, que aseguró ya sentirse con confianza y sin molestias en su rostro y se perfila para ser titular en el debut del sábado ante Colombia, lo siguió: “Hay que ser realistas y decir que hoy la mayoría lo ve a Brasil como candidato. Yo lo dije cuando llegué a Ezeiza y me mataron, ja”.

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Pero enseguida llegó la segunda parte de la respuesta. “Ojo, que el candidato sea Brasil no nos quita nuestra ilusión. A veces se confunde y por decir que no somos candidatos se cree que no vamos a darlo todo. Eso no es así. Vamos a dejar todo por esta camiseta“, aclaró el capitán de la Fiorentina. A su lado, el volante que lleva la cinta en Udinese agregó: “Tenemos al mejor (por Messi) y lo intentaremos ayudar. Daremos lo mejor. Si vamos pasito a pasito, ¿por qué no ilusionarnos? Somos 23 leones que vamos a dejar la vida”.

Pezzella y De Paul, en conferencia de prensa. (Foto: Juano Tesone, enviado especial)

Pezzella y De Paul, en conferencia de prensa. (Foto: Juano Tesone, enviado especial)

Un baño de realidad. Pies sobre la tierra. Despojarse de las presiones. Y nada de sacar chapa. Esa parece ser la postura del conjunto nacional, que busca pasarle la pelota caliente a Brasil en la competencia organizada en su país. La bandera del bajo perfil la izó Messi y todos -o casi todos- lo escoltaron.

“Vamos con las mismas ganas e ilusión de siempre, pero la realidad es que hoy la Selección está pasando un proceso de recambio con muchos chicos nuevos y jóvenes que por primera vez van a competir oficialmente. No somos candidatos como otras veces, pero vamos a ir a buscar la Copa”, había dicho el capitán argentino en TyC Sports antes de llegar al país de su amigo Neymar, que se perderá la Copa por la lesión en su tobillo derecho.

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La ausencia de Ney le bajó la efervescencia al clima entre los torcedores locales y puso a Messi como el gran protagonista del certamen. De todos modos, Tite, el técnico brasileño, viene trabajando desde hace tiempo y cuenta con un plantel desbordante de figuras y con un juego que está a la altura de la candidatura a quedarse con la Copa y así poder sanar aunque sea algo la herida que le quedó como local tras la humillación del Mundial 2014 y esa eliminación histórica a manos de Alemania por 7-1.

No todos coincidieron con el 10. Su amigo, Sergio Agüero, por caso, se alineó a lo que había expresado César Luis Menotti en el inicio de esta preparación en Buenos Aires: “Argentina siempre es candidata por el sólo hecho de ser Argentina, al igual que Brasil”. Suena más a una suerte de frase armada que a lo que ocurre en la actualidad albiceleste. El equipo argentino se está formando, al igual que el grupo humano. La línea de juego todavía no logra una identificación total. Y Scaloni va a prueba y error. El esquema con cinco defensores le hizo pasar un mal momento ante Venezuela en Madrid y por eso ahora no sale del 4-4-2 o en su defecto del 4-3-3 clásico.

La Argentina en Sudamérica es un nombre de los más fuertes por su historia, aunque el presente indique otra cosa. Después, cuando la pelota comience a rodar este fin de semana, el fútbol puede -y suele- cambiar todos los papeles. Pero en lo previo, la Selección Nacional le tira la presión a los locales.

Salvador de Bahía. Enviado especial.

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