“Boludo”: el restaurante de empanadas de un francés que se enamoró de Argentina

Aurélien Brenans se define como un tipo positivo, apasionado y ambicioso. Tiene 31 años, nació en Francia y en un viaje a la Argentina en 2006 se enamoró perdidamente de… las empanadas. “Me iba a dormir pensando en empanadas y me levantaba pensando en lo mismo, estaba obsesionado”, cuenta. Así pasaron años, muchos viajes y entrenamientos con chefs, abuelas de amigos y expertos en repulgues, hasta que en 2016, finalmente pudo cumplir su sueño: abrir su primer local, en Dijon su ciudad natal.

Así fue que nació Boludo, un local de empanadas que le debe su nombre a la primera palabra que aprendió en las calles de Buenos Aires. Allí vende más de 20 variedades a 2,25 euros cada una y hasta tiene pastelitos y empanadas dulces como las de manzana con dulce de leche; pera con chocolate blanco o de queso blanco con dulce de membrillo, un clásico reversionado.

-¿De dónde surge la idea de poner un local de empanadas?

-Viví más o menos un año en Buenos Aires, ahí probé por primera vez en mi vida las empanadas. Sin dudas fue una revelación para mí. Me enamoré, no quería otra cosa.

-¿Cocinabas antes? ¿Cuál era tu relación con la gastronomía?

-Aparte de algunas recetas de mi madre nunca tuve atracción por la gastronomía. Trabajé en comunicación y en el área comercial hasta que se concretó este proyecto.

-¿Quién te enseñó a hacer empanadas? ¿Te costó aprender el repulgue? 

-Aprendí en Buenos Aires, con varias personas que me enseñaron, todos distintos: empresarios, abuelas de amigos y chefs de restaurantes. Donde puedo aprender algo lo hago, soy muy curioso. El repulgue, ¡qué historia! Al principio fue muy complicado pero, ¡ya está! 

-¿Y cómo reciben los franceses las empanadas, les gustan, se animan a probarlas?

-Al principio fue difícil. Las empanadas no existen en Francia y había que hacer todo el camino de crear un nuevo concepto. Explicar cómo se comen las empanadas, qué tienen adentro y qué son. Ahora la gente está enloquecida con este concepto, así que ¡gracias argentinos!

-¿Cuáles son las que más se venden? ¿Tuviste que adaptarlas al gusto francés?

-Las de carne picante, la de queso y albahaca y la de trufa son las que más eligen. Tenemos 2 maneras de trabajar con las empanadas. Por un lado, adaptamos una parte de la carta con gustos y recetas francesas  como la Tartifla (una versión del plato típico de Saboya que tiene queso Reblochon, panceta y papa entre otros ingredientes) o la Salmón. Y por el otro, tenemos una selección de rellenos típicos de Argentina como la salteña, la de espinaca y la de atún. Así cumplimos con la gente que quiere probar cosas originales o tradicionales argentinas, y también con los franceses que quieren comer algo de lo que conocen.

-¿Las empanadas son al horno o fritas?

-Al horno porque en la cabeza de la gente, es más sano. La comida asociada a la salud es algo internacional hoy pero en Francia la gente no quiere más “mala comida”, freír un producto puede enviar una imagen de algo menos sano. Y también por el olor, no quiero olor a fritura en los locales.

-También te animaste a preparar algunas empanadas dulces, ¿tuvieron éxito?

-¡Sí! las empanadas dulces fueron un gran éxito. La de manzana con dulce de leche es un éxito total y también fue una oportunidad para que los franceses descubran el mate.

-¿Cuál es tu relación con Argentina? ¿Viajás seguido?

-No quiero usar grandes palabras pero tengo un amor similar por Buenos Aires y por las empanadas. Desde el año pasado, voy en Buenos Aires más o menos 2 semanas en abril todos los años. 

-Abriste un nuevo local, ¿la idea es convertir Boludo en una franquicia?

-Abrimos un nuevo local en Dijon y ya tenemos nuestro Food Truck, bautizado “El Camión”. También abrimos una concesión de marca, que es similar a una franquicia. El año que viene, para marzo, vamos a abrir en la ciudad ribereña de la región del Gran Este, al noreste de Francia, Nancy, y este año, seguramente en Lyon. Es el principio de una linda historia para nosotros. Quiero seguir con los pies en la tierra y hacer las cosas bien, con tiempo. No quiero crecer demasiado rápido. Por otro lado, cada día somos más fuertes, tenemos más experiencia y sentimos que es el momento de hacer las cosas sin perder tiempo. 

-Además de empanadas, vendés cerveza argentina, ¿tenés algún otro producto argentino? 

-Tenemos una tienda de productos argentinos donde vendemos mate, dulce de leche, chupetines y té. 

Brenans trabaja en una nueva carta y seguirá como embajador gastronómico, predicando las bondades de las empanadas por todo el país y, quien sabe, tal vez en el mundo. Por ahora parece haber conquistado el corazón y el estómago de sus compatriotas con uno de los productos más emblemáticos y queridos de los argentinos.

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